• Miguel Ledhesma

Las fases del liderazgo

¿Qué características tiene un líder? ¿quiénes son líderes? ¿por qué tenemos líderes? Sin importar la respuesta que podamos dar a estas preguntas, todo liderazgo se da por el desarrollo dialéctico, cíclico, ubicuo, aleatorio y constante de cuatro instancias o fases: foco, vínculos, aprendizaje y celebración.

Un líder aparece en escena cuando nace un sueño. “Tengo una idea, tengo un sueño, tengo una necesidad, hay que cambiar esto…” afirmaciones que inician el camino de un líder y lo llevan a enfocarse. Siempre habrá una meta, algo que superar, un sacrificio que realizar en el curso de todo líder. Alejandro Magno quería ampliar las fronteras de su reinado, Gandhi liberar a India de Inglaterra, Luther King hacer valer los derechos de los afroestadounidenses... La maestra de tu hijo puede tener como foco mejorar la educación del país, el policía de la esquina colaborar con la convivencia de la ciudad… Todo líder tiene un Foco y mientras más consciente y visible sea ese foco, más fácil le será enfocarse y cumplir los objetivos.


Por otro lado, la persona que cree que puede lograr algo en soledad, ha fracasado antes de empezar. Por ello, no existe líder sin equipo. Estar en conexión con otras personas que comparten el mismo Foco nos permite llegar a la meta. Sin embargo, ser líder no significa dar órdenes o estar por sobre los demás. Podemos ganarnos el respeto y la admiración de los demás por demostrar que trabajamos con con pasión y compromiso, pero estamos al servicio de ellos. Debemos ser los primeros en llegar y los últimos en irnos, y estar atentos a los deseos, necesidades y problemas de nuestro equipo. Nutrir los Vínculos es esencial para ser líder y dar la oportunidad a otros de ser líderes también: Winston Churchill no hubiera podido evitar la Guerra en solitario, ni tampoco Napoléon Bonaparte hubiera podido ganar tantas batallas.


Otro aspecto que cumple un rol preponderante en el trabajo de cualquier líder es el Aprendizaje. Cualquier teoría que revisemos o cualquier caso de liderazgo que analicemos hará siempre referencia a lo que un líder aprende y enseña. Un líder está constantemente abierto a aprender de las circunstancias y de su equipo, y a fomentar los espacios para el intercambio. La persona que cree que debe guardarse la información valiosa para no perder su lugar, en realidad ya ha perdido todo. Este tipo de egoísmos solo genera vínculos pobres e impide encontrar un foco común.


La etapa de la Celebración es quizás la menos conocida y consciente de las cuatro, pero igual de necesaria. Es la instancia de agradecimiento, de reflexión, de encuentro, de desaprender y construir nuevos conocimientos, de fortalecer los vínculos y de aplaudir por el camino recorrido. Quizás estos momentos por ahora son espontáneos, cortos e informales, pero podemos convertirlos en parte de la rutina diaria con nuestro equipo. Es además, el momento propicio para que puedan surgir nuevos focos, nuevos vínculos y por supuesto, nuevos aprendizajes.


Si bien la fase Foco aparece en primer lugar, no significa que el recorrido de un líder no pueda iniciar por los Vínculos y luego darse la instancia de Foco o la de Aprendizaje. La fase de Celebración también podría estar al inicio o en cualquier otro orden. Además, en mayor o menor medida se suelen dar en paralelo y todo el tiempo vuelven a iniciar. El orden e intensidad de estas fases dependerá de cada caso y momento en particular.


Miguel Ledhesma

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